Soy Cristina Berenguer Simón
Nací en junio de 1991, en plena verbena de San Juan, y soy de San Vicente de Torelló, un pueblo de Osona.
Desde siempre he sido una persona observadora y curiosa, atenta a los detalles y lo que ocurre alrededor. Me he sentido más cómoda escuchando y mirando que hablando, una forma de estar que con el tiempo he entendido como una fortaleza.
Cuando decidí que quería ser psicóloga, todavía no sabía hasta qué punto estas características serían esenciales para poder acompañar a personas en momentos de vulnerabilidad. Con los años, he descubierto que la presencia, la escucha y la capacidad de captar lo que no siempre se dice con palabras son elementos clave del trabajo terapéutico.
Para poder ofrecer un acompañamiento riguroso, respetuoso y de calidad, mi recorrido profesional se ha sostenido —y se sigue sosteniendo— en años de formación continuada, supervisión clínica y trabajo personal. Entiendo este camino como un proceso vivo, en constante revisión, imprescindible para cuidar tanto de las personas que acompaño como de la práctica profesional.